Algunas ideas sobre la configuración de una así llamada Esfera Pública
Algunas ideas sobre la configuración de una así llamada Esfera Pública
(La teoría de la esfera pública: John Tompson)
- Hacia el siglo XVI, considerando el desarrollo del capitalismo mercantil, y el cambio que viven las formas institucionales del poder político, crean las condiciones para el surgimiento de una nueva esfera o ámbito en la sociedad: la esfera pública en la Europa que inicio su transito hacia la modernidad.
- Comienza el desarrollo del Estado Moderno: una autoridad pública que cambia de la vida cortezana hacia un sistema estatal emergente. Por otro lado, el surgimiento de una sociedad civil, propio del campo de relaciones económicas privatizadas.
- De este modo, el dominio de lo privado cubre las relaciones económicas como la esfera íntima de las relaciones personales. Desligados los sujetos de la actividad económica, se anclan en la institución de la familia conyugal.
- Entre el dominio de la autoridad pública (Estado) y el dominio privado de la sociedad civil y la familia, surge una nueva esfera “de lo público”
“Una esfera pública burguesa integrada por individuos privados que se reunían a debatir entre si sobre la regulación de la sociedad civil y la administración del Estado”. (Idea moderna de la público)
- Esta nueva esfera no formó parte precisamente del Estado
- Más bien surge como un lugar que frente a las actividades de Estado lo somete a crítica.
- Digamos, de otro modo, el uso público de la razón, deliberan franca y abiertamente.
Para Habermas, hay dos hechos que facilitan el surgimiento de esta Esfera Pública (idea de su origen):
- El desarrollo de la prensa periódica: periódicos críticos y semanarios morales que se originan en Europa a fines del siglo XVII y comienzos del XVIII.
- Son periódicos que se interesan por las cuestiones culturales y literarias pero en su desarrollo van dando espacios a las cuestiones de significado político y social más general.
- Un segundo hecho fue el desarrollo de nuevos centros de sociabilidad: salones, casas de café, que se convierten en lugares de discusión donde las elites instruidas podías discutir frente a una nobleza, en un mismo lugar, como sujetos más o menos iguales.
- Corresponde a discusiones críticas sobre las actividades (decisiones) del parlamento y la Corona.
Para Habermas, la discusión crítica, que era estimulada por la Prensa Periódica, tuvo un impacto transformador en las instituciones del Estado moderno (Transformación cultural profunda en Chile de a fines siglo XIX).
- Podemos señalar que en la sociedad Europa de la época comienza a haber un reconocimiento de la libertad de palabra y de expresión, es decir, como señala Thompson “el papel político de la esfera pública fue formalmente reconocido por medio del derecho”. Esto habla del desarrollo del estado constitucional moderno.
Este modo Moderno Burgués de la Esfera Pública, no duró mucho, y pasó de su surgimiento y desarrollo a una etapa o proceso de declive.
El declive fue resultado de varias tendencias:
- La separación entre Estado y Sociedad Civil, que creo un espacio para esta esfera pública, se descompone en la medida que el Estado se transforma en tutor e intervencionista y se hace cargo de administrar el bienestar de los ciudadanos de manera sistemática y creciente.
- Los grupos de interés organizados, por otra parte, se impusieron en el proceso político.
- Las instituciones que crearon las condiciones para el desarrollo de esta esfera pública burguesa, desaparecen o sufren cambios radicales. Salones y cafés pierden su significación como lugar de foro político.
- Y la prensa periódica va también transformándose en instituciones de medios de comunicación que se organizan como empresas comerciales a gran escala (acá paso de la prensa doctrinaria, de ideas a la comercial informativa de a mediados siglo XIX).
De este modo llegamos a la descripción de la situación actual: “La comercalización de los medios de comunicación alteró su carácter en un sentido fundamental: aquello que antes fue un forum ejemplar del debate racional-crítico se convirtió tan sólo en otro campo de consumo cultural, y la esfera pública burguesa, en un mundo simulado de creación de imagen y de manejo de la opinión en que la difusión de los productos de los medios de comunicación se pone al servicio de intereses creados”.
Esto es:
- mundo de vanalidades, de expresiones formales, mundo de gestos y posicionamiento de imágenes, más ligadas a estéticas seductoras que a discursos racionales programáticos: el mundo de las ideas reemplazado por el mundo de la imagen y la estética. La política pasa de la dimensión ética racionalista a la dimensión estética representativa.
- El simulacro como modo de expresión (modo comunicativo)
- Campo del discurso publicitario, donde el mercado ordena las funciones y el marketing se instala como instrumento privilegiado a nivel del discurso.
Con esta disolución de la esfera pública, para Habermas, la vida pública en las sociedades modernas ha tomado un carácter casi feudal (idea de Refeudalización).
“Esta `refeudalización de la esfera pública transforma la política en un espectáculo dirigido en el que los líderes y los partidos pretenden, de tanto en tanto, la aclamación plebiscitaria de una población despolitizada”.
Esa situación podemos caracterizarla a través de las siguientes invariantes:
- empleo de sofisticadas técnicas que proporcionan los nuevos medios de comunicación, que permiten dotar a la autoridad pública de “aura” y “prestigio” propias de esas figuras reales, propia de la escena de las cortes feudales.
- La mayoría de la población está excluida de la discusión política y de los procesos de toma de decisiones (propia de la democracia representativa posmoderna).
- Las políticas y los políticos, legitiman su acción, utilizando técnicas massmediáticas (encuestra de opinión, costosas campañas mediáticas).
- Con ello, podemos decir, finalmente, que se ha transformado radicalmente la naturaleza de la vida pública.
Habermas, mira aún de manera positiva la pertinencia de una esfera pública burguesa, y centra este ideario en referencia al “principio crítico de la publicidad” (diferente a la promoción de productos de consumo). La transparencia y la crítica en torno a lo público, en última instancia, el debate racional- crítico, que toda democracia debería garantizar.
(La teoría de la esfera pública: John Tompson)
- Hacia el siglo XVI, considerando el desarrollo del capitalismo mercantil, y el cambio que viven las formas institucionales del poder político, crean las condiciones para el surgimiento de una nueva esfera o ámbito en la sociedad: la esfera pública en la Europa que inicio su transito hacia la modernidad.
- Comienza el desarrollo del Estado Moderno: una autoridad pública que cambia de la vida cortezana hacia un sistema estatal emergente. Por otro lado, el surgimiento de una sociedad civil, propio del campo de relaciones económicas privatizadas.
- De este modo, el dominio de lo privado cubre las relaciones económicas como la esfera íntima de las relaciones personales. Desligados los sujetos de la actividad económica, se anclan en la institución de la familia conyugal.
- Entre el dominio de la autoridad pública (Estado) y el dominio privado de la sociedad civil y la familia, surge una nueva esfera “de lo público”
“Una esfera pública burguesa integrada por individuos privados que se reunían a debatir entre si sobre la regulación de la sociedad civil y la administración del Estado”. (Idea moderna de la público)
- Esta nueva esfera no formó parte precisamente del Estado
- Más bien surge como un lugar que frente a las actividades de Estado lo somete a crítica.
- Digamos, de otro modo, el uso público de la razón, deliberan franca y abiertamente.
Para Habermas, hay dos hechos que facilitan el surgimiento de esta Esfera Pública (idea de su origen):
- El desarrollo de la prensa periódica: periódicos críticos y semanarios morales que se originan en Europa a fines del siglo XVII y comienzos del XVIII.
- Son periódicos que se interesan por las cuestiones culturales y literarias pero en su desarrollo van dando espacios a las cuestiones de significado político y social más general.
- Un segundo hecho fue el desarrollo de nuevos centros de sociabilidad: salones, casas de café, que se convierten en lugares de discusión donde las elites instruidas podías discutir frente a una nobleza, en un mismo lugar, como sujetos más o menos iguales.
- Corresponde a discusiones críticas sobre las actividades (decisiones) del parlamento y la Corona.
Para Habermas, la discusión crítica, que era estimulada por la Prensa Periódica, tuvo un impacto transformador en las instituciones del Estado moderno (Transformación cultural profunda en Chile de a fines siglo XIX).
- Podemos señalar que en la sociedad Europa de la época comienza a haber un reconocimiento de la libertad de palabra y de expresión, es decir, como señala Thompson “el papel político de la esfera pública fue formalmente reconocido por medio del derecho”. Esto habla del desarrollo del estado constitucional moderno.
Este modo Moderno Burgués de la Esfera Pública, no duró mucho, y pasó de su surgimiento y desarrollo a una etapa o proceso de declive.
El declive fue resultado de varias tendencias:
- La separación entre Estado y Sociedad Civil, que creo un espacio para esta esfera pública, se descompone en la medida que el Estado se transforma en tutor e intervencionista y se hace cargo de administrar el bienestar de los ciudadanos de manera sistemática y creciente.
- Los grupos de interés organizados, por otra parte, se impusieron en el proceso político.
- Las instituciones que crearon las condiciones para el desarrollo de esta esfera pública burguesa, desaparecen o sufren cambios radicales. Salones y cafés pierden su significación como lugar de foro político.
- Y la prensa periódica va también transformándose en instituciones de medios de comunicación que se organizan como empresas comerciales a gran escala (acá paso de la prensa doctrinaria, de ideas a la comercial informativa de a mediados siglo XIX).
De este modo llegamos a la descripción de la situación actual: “La comercalización de los medios de comunicación alteró su carácter en un sentido fundamental: aquello que antes fue un forum ejemplar del debate racional-crítico se convirtió tan sólo en otro campo de consumo cultural, y la esfera pública burguesa, en un mundo simulado de creación de imagen y de manejo de la opinión en que la difusión de los productos de los medios de comunicación se pone al servicio de intereses creados”.
Esto es:
- mundo de vanalidades, de expresiones formales, mundo de gestos y posicionamiento de imágenes, más ligadas a estéticas seductoras que a discursos racionales programáticos: el mundo de las ideas reemplazado por el mundo de la imagen y la estética. La política pasa de la dimensión ética racionalista a la dimensión estética representativa.
- El simulacro como modo de expresión (modo comunicativo)
- Campo del discurso publicitario, donde el mercado ordena las funciones y el marketing se instala como instrumento privilegiado a nivel del discurso.
Con esta disolución de la esfera pública, para Habermas, la vida pública en las sociedades modernas ha tomado un carácter casi feudal (idea de Refeudalización).
“Esta `refeudalización de la esfera pública transforma la política en un espectáculo dirigido en el que los líderes y los partidos pretenden, de tanto en tanto, la aclamación plebiscitaria de una población despolitizada”.
Esa situación podemos caracterizarla a través de las siguientes invariantes:
- empleo de sofisticadas técnicas que proporcionan los nuevos medios de comunicación, que permiten dotar a la autoridad pública de “aura” y “prestigio” propias de esas figuras reales, propia de la escena de las cortes feudales.
- La mayoría de la población está excluida de la discusión política y de los procesos de toma de decisiones (propia de la democracia representativa posmoderna).
- Las políticas y los políticos, legitiman su acción, utilizando técnicas massmediáticas (encuestra de opinión, costosas campañas mediáticas).
- Con ello, podemos decir, finalmente, que se ha transformado radicalmente la naturaleza de la vida pública.
Habermas, mira aún de manera positiva la pertinencia de una esfera pública burguesa, y centra este ideario en referencia al “principio crítico de la publicidad” (diferente a la promoción de productos de consumo). La transparencia y la crítica en torno a lo público, en última instancia, el debate racional- crítico, que toda democracia debería garantizar.
